
... pero soy un indocumentado, y es que el pasado 19 de noviembre me caducó el DNI, y a pesar de haber pedido cita para renovarlo con mes y medio de antelación, no había nada disponible hasta el próximo viernes, así que mejor que no se entere nadie, máxime si tenemos en cuenta que la Policía Nacional ya ha empezado el traslado de la comisaría a lo que hasta hace un año era el colegio Peleteiro, con lo cual ahora mismo son mis "vecinos de oficina", intentaré no parecer sospechoso, aunque no se si podré hacerlo, ya que tengo una pinta de quinqui que no es normal.
Y bien, la semana pues tranquila, la verdad, y es que noviembre es un mes un poco anodino en mi curro - no iba a ser todo agobio fiscal- aunque los clientes la verdad siguen sin colaborar mucho y no traen los papeles para adelantar el trabajo, y así en enero nos tienen de los nervios, ¡qué bien!
Y con respecto al fin de semana pues el viernes tuve que llevar a Ana hasta Bertamiráns y luego fui a tomar algo con los Chungos, para mantenernos en contacto y eso. Y el sábado, después de ir hasta Negreira bajo una tormenta del verdadero copón, pero del copón de verdad, decidimos que la única opción de pasar el rato en un sitio cubierto era ir al cine, y por fortuna Planeta 51 resultó ser una opción divertida para pasar el rato, ya que en otras "ocasiones desesperadas" como esta nos hemos tragado algún bodrio de cuidado.
Y bueno, que más, que los vampiros de la semana pasada volvieron a visitarme el lunes, con lo que tuve que tomar medidas desesperadas, fumigando a lo bestia mi habitación, lo cual me obligó a exiliarme a la habitación de al lado para no fallecer asfixiado, pero ya he recuperado la mia y el que sí palmó asfixsiado fue el vampiro de marras, sin necesidad de crucifijos, ajo o luz solar.
Y bien, nada más, abriguense ustedes y QUE VUELVA M80 A SANTIAGO YA.




