
O acaso la redonda no es una forma ¿eh?, pues eso, aprovechando que la lluvia nos dió una tregua -o eso pensaba yo- el sábado decidí ir a dar un garveillo a ver que tal, y buff, ¡qué trabajito me costó! vamos que en los primeros repechos del Pedroso casi echo los higadillos por la boquita, menos mal que me cayó un buen chaparrón y di la vuelta conservando así una cierta dignidad en el intento de "ascensión" porque me estaba costando muchísimo.
Y que más, pues tras esto me estaba preparando para ir a ver a Ana, y recibo una llamada de auxilio de un "tipejo" que compartió piso conmigo y que no sabía cambiar la rueda del coche, y claro como había pinchado tocó el numerito del "buen samaritano" numerito del todo inútil ya que el tío -cuyo nombre no mencionaré- tenía la rueda de repuesto también pinchada, de otra vez que se la tuve que cambiar, y la cosa fue bastante inútil, en fin no se como fue capaz de sacarse una ingeniería, misterios de la naturaleza, supongo, por cierto, y como ya sabéis todos de quien estoy hablando mañana toca felicitar a su señora esposa, que está de cumpleaños.
Y hoy, tras la rabieta ciclista de ayer, y como soy un cabezón de cuidado, volví a intentar la ascensión "al puerto" y esta vez lo conseguí, pero no vayáis a pensaros que las sensaciones fueron mejores, pero tendré que intentar cambiar eso, y creo que la única manera es a base de insistencia así que tendré que aplicarme el cuento. Y como secuelas obvias pues las agujetas todavía no se han manifestado, aunque me temo que mañana estarán ahí, y el dolor de trasero sí que se ha manifestado en toda su espresión, así que el sencillo acto de sentarme puede ser gracioso, si me véis estos días que nadie se extrañe, la cosa es normal.
Y bueno, esta semana se presenta más corta de lo habitual -y me hace buena falta- pero ánimos igualmente y QUE VUELVA M80 A SANTIAGO YA.
